En 1947, en Rincón Bomba, paraje cercano a la localidad de Las Lomitas, tuvo lugar una de las represiones más sangrientas de nuestra historia: el asesinato de quinientos aborígenes, mayoritariamente pilagás, por reclamar comida y remedios. La matanza fue oficialmente silenciada durante casi sesenta años. En 2005, la Fundación Pilagá radicó la denuncia ante el juzgado federal de Formosa.
Orlando Van Bredam a través de un personaje ficticio (o no), un suboficial arrepentido, reconstruye aquel episodio e indaga acerca de los prejuicios culturales, la memoria y el olvido.
La trama de esta narración recurre al suspenso, al enigma policial, al humor y al esperpento como estética para evitar un relato convencional proclive al maniqueísmo.
Lo novedoso de esta novela reside en la presencia de un narrador-lector que a medida que lee, critica la historia y dialoga con otros textos cercanos. Tal vez por ese motivo el autor ha decidido subtitular este libro como "lectura de una matanza".